- La investigación evidencia que el malestar emocional tiene causas estructurales, sociales y relacionales, y no depende de la discapacidad en sí, ni es una cuestión individual.
- El documento destaca el apoyo entre iguales, la participación comunitaria y el acompañamiento empático como claves para reforzar la autoestima, la autonomía y el sentido de pertenencia.
- FAMDIF y COCEMFE impulsan la campaña #LaFaltadeApoyosPasaFactura para sensibilizar a la sociedad sobre la responsabilidad colectiva en el bienestar emocional.
FAMDIF y COCEMFE han presentado un documento que recoge las claves del estudio “Factores desencadenantes del malestar emocional percibido por las personas con discapacidad física y orgánica”, una investigación que analiza, desde una perspectiva psicosocial y de derechos, cómo se configura el bienestar emocional de este grupo social.
El documento sintetiza los principales hallazgos de la investigación y pone el foco en una realidad que todavía sigue siendo poco visible: el malestar emocional que experimentan muchas personas con discapacidad física y orgánica no tiene su origen en la discapacidad en sí misma, sino en las condiciones sociales, institucionales y relacionales en las que se desarrolla su vida cotidiana.
Entre los datos más relevantes, el estudio muestra que el 40,5% de las personas con discapacidad física y orgánica presenta un bienestar emocional muy bajo y que el 22,6% presenta síntomas compatibles con un cuadro depresivo mayor, frente al 8% de la población general, según la explotación realizada por COCEMFE de los microdatos de la Encuesta de Salud de España (ESdE 2023). Estos datos reflejan el impacto que tienen la falta de apoyos adecuados y de reconocimiento social en el bienestar emocional de nuestro grupo social.
La investigación identifica distintos factores estructurales que influyen en este malestar, como la falta de apoyos psicosociales accesibles, la descoordinación entre servicios sanitarios y sociales, la discriminación o la invisibilidad social de determinadas discapacidades. Estas condiciones generan situaciones de frustración, soledad no deseada, culpa o sensación de inferioridad interiorizada que afectan al bienestar emocional de las personas.
En palabras del presidente de COCEMFE, Anxo Queiruga, “este estudio nos muestra con claridad que el bienestar emocional de las personas con discapacidad física y orgánica no es una cuestión individual ni una cuestión de fortaleza personal. Es una cuestión de derechos, de apoyos y de reconocimiento social”.
El documento presentado recoge también los factores que contribuyen al bienestar emocional y que actúan como mecanismos de reparación frente al malestar. Entre ellos destacan el apoyo entre iguales, la pertenencia a redes asociativas, el acompañamiento empático y la participación activa en la comunidad. Estos elementos permiten reconstruir la autoestima, fortalecer la autonomía personal y generar sentido de pertenencia.
Según FAMDIF y COCEMFE, estos resultados refuerzan la necesidad de abordar el bienestar emocional desde un enfoque estructural y de derechos, promoviendo políticas públicas que garanticen apoyos psicosociales adecuados, coordinación sociosanitaria y entornos sociales basados en el respeto y el reconocimiento.
Para trasladar estas conclusiones a la sociedad, FAMDIF y COCEMFE han puesto en marcha la campaña de sensibilización #LaFaltadeApoyosPasaFactura, cuyo objetivo es visibilizar el impacto que tienen la falta de apoyos y la incomprensión social en la salud emocional de las personas con discapacidad física y orgánica.
Esta campaña está financiada a través de las subvenciones para la realización de actividades de interés general consideradas de interés social de la convocatoria del 0,7 del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030.
Descarga las conclusiones del estudio.

