La nueva voluntaria europea de FAMDIF/COCEMFE-Murcia inicia una experiencia ligeramente diferente a las anteriores por causas de la COVID-19
María Jiménez Ortiz es la nueva voluntaria europea que se encuentra desarrollando, por tercer año consecutivo, actividades de apoyo y refuerzo en FAMDIF/COCEMFE-Murcia; tiene 30 años y es graduada en trabajo social, labor que ejerce en la Federación en calidad de voluntaria.
María emprendió su trayecto en FAMDIF a través del Cuerpo Europeo de Solidaridad (CES), entidad internacional de mediación de voluntarios y organizaciones, cuyo principal objetivo es brindar apoyo a proyectos sociales, y fortalecer las capacidades locales de diversas organizaciones.
“Conocí la existencia del programa gracias a una de las voluntarias de mi antiguo lugar de empleo; me interesaron las dinámicas de trabajo y ética del proyecto, así que me decidí a informarme e inscribirme en el proyecto”, comenta María, que representa un modelo de voluntario ligeramente diferente al acostumbrado por ser ciudadana residente del país. “El SVE se enfoca únicamente hacia usuarios que se encuentran fuera de su lugar de residencia, pero yo sabía que este año sería diferente debido a la COVID. Decidí enfocar esta nueva oportunidad como una vía de continuación de mi formación al estar completamente relacionado con mis estudios previos”.
María se encuentra actualmente ejerciendo actividades en dos áreas de FAMDIF/COCEMFE-Murcia: por un lado, en el área de formación y empleo y por otro, en el servicio de intermediación laboral (SIL), en el que desarrolla tareas de apoyo a los orientadores laborales. “A través de este voluntariado estoy satisfaciendo una doble necesidad personal: laboral y profesional. A la vez que apoyo la labor social de una entidad con la que me siento muy afín, desarrollo mis capacidades y aptitudes encuadradas en un sector profesional al que me gustaría dedicarme”.
Y es que esta no es la primera vez que María desarrolla actividades de voluntariado, ya que durante su estancia en la universidad ejerció como colaboradora en lugares como la Residencia Luis Valenciano, o el SOS. “Desde mi punto de vista, ésta es una experiencia que todo el mundo debería vivir al menos una vez en la vida, ya que sientes que apoyas y aprendes a partes iguales en ámbitos sociales que a todos nos competen”, expone.
“Esta experiencia me hace sentir gratificada y enriquecida, ya que a la vez que puedo proponer ideas e implementar mis conocimientos, me permite conocer cantidad de particularidades del ámbito profesional para desarrollar mi aprendizaje”, afirma la entrevistada.