El pasado martes, 16 de enero, el Congreso debatió la modificación del artículo 49 de la Constitución Española tanto en lenguaje como en contenido, para sustituir el término “disminuidos” por el de “personas con discapacidad”. Además, esta iniciativa procura el cambio de contenido en base a la Convención internacional sobre los derechos de las personas con discapacidad, reforzando así los derechos y deberes de las personas con discapacidad.
La reforma ha sido aprobada gracias a los votos favorables de 315 frente a los 33 en contra del grupo VOX.
¿Qué decía el artículo 49 antes del cambio?
La redacción del artículo 49 decía que “los poderes públicos realizarán una política de previsión, tratamiento, rehabilitación e integración de los disminuidos físicos, sensoriales y psíquicos, a los que prestarán la atención especializada que requieran y los ampararán especialmente para el disfrute de los derechos que este Título otorga a todos los ciudadanos”.
¿Qué ha cambiado con la reforma?
El texto ahora reza así: “Las personas con discapacidad ejercen los derechos previstos en este Título en condiciones de libertad e igualdad reales y efectivas. Se regulará por ley la protección especial que sea necesaria para dicho ejercicio”.
Además, en el segundo punto constará: “Los poderes públicos impulsarán las políticas que garanticen la plena autonomía personal y la inclusión social de las personas con discapacidad, en entornos universalmente accesibles. Asimismo, fomentarán la participación de sus organizaciones, en los términos que la ley establezca. Se atenderán particularmente las necesidades específicas de las mujeres y los menores con discapacidad”.
Un hito histórico para el sector de la discapacidad
El movimiento asociativo de FAMDIF celebra el cambio y agradece que haya sido posible. Carmen Gil, presidenta de la Federación asegura y aplaude “esta buena noticia, aunque lamentamos que no haya sido antes”, pues “el movimiento asociativo lleva años reclamando esta modificación”.
En esta primera reforma social de la Constitución, el movimiento social de la discapacidad articulado en torno al CERMI y sus organizaciones, ha tenido un papel determinante por ser una demanda firme y sostenida del movimiento cívico de la discapacidad.